UN AMBIENTE INADECUADO EN HOMEOFFICE TAMBIÉN PODRÍA CAUSAR PROBLEMAS MENTALES

 

Riesgo Psicosocial | Qué es, cuáles son sus factores y cómo se evalúa

El trabajar en casa es cada día más común, la pandemia del Covid-19 generó que muchas empresas enviarán a sus empleados a continuar con su trabajo en el hogar, si bien dicha situación ha dado resultados positivos en cuanto rendimiento en el corto plazo, también hay un sector de la población que está resistiendo el hecho de no poder interactuar por semanas.

Se ha comprobado que algunos de los trabajadores que hacen home office pueden llegar a padecer síntomas de soledad y aislamiento, tras laborar por semanas sin mantener comunicación con alguien a fin a su campo laboral o profesional.

Hay estudios que revelan que 38% de los trabajadores que hacen home office se sienten solos, el 64% oxidados por la falta de interacción con sus compañeros de trabajo, y 32% tienen miedo de tener sobrepeso por estar comiendo todo el día.

Espacios en familia

Nicholas Bloom, economista de la Universidad de Stanford, explicó en una reciente publicación que el home office que está sucediendo con la crisis del coronavirus es completamente diferente al que se pensaba un año atrás gracias a cuatro factores: niños, espacio, privacidad y elección. Lo que podría generar efectos adversos en la productividad aunado con una crisis de salud mental.

En su análisis Bloom señala que el trabajo a distancia puede ser exitoso, si se tiene un ambiente y espacio adecuado, algo que con esta padenmia comúnmente no sucede, “trabajamos en casa junto a nuestros hijos, en espacios inadecuados, sin opciones y sin días de oficina”.

“Quizás el aspecto más desafiante de trabajar en casa para los padres con niños más pequeños es manejar a sus hijos. El cierre de las escuelas y la transición al aprendizaje a distancia para los estudiantes ha obligado a muchos padres que trabajan a asumir el trabajo adicional de maestros a tiempo completo. Un requisito para un programa exitoso de trabajo desde casa para cualquier negocio es el requisito de que los niños estén en la escuela o guardería”.

Efectos psicológicos

Al trabajar en casa por periodos prolongados, es común caer en círculos viciosos de depresión, soledad, ansiedad y letargo. Además, en la mayoría de los casos los hogares, carecen de mobiliario adecuado.

La empresa Recluit coincide en que el trabajar desde casa puede desafiar a la salud mental e incluso puede convertir a las empleados productivos y optimistas en colaboradores cansados, desmotivados e irritables, pues no estaban habituados a esta forma de trabajo.

Señalan que los tres problemas más comúnmente reportados que enfrentan los trabajadores remotos y los nómadas digitales al trabajar desde casa son:

• Soledad y asilamiento. Aunque evitas a los compañeros de trabajo que te distraen, echas de menos el aspecto social de chatear y desahogarse sobre el trabajo y la vida cuando está alejado.

• Ansiedad, estrés y presión. Trabajar desde la ansiedad en el hogar adopta muchas formas, que incluyen: Presión por estar 24/7. El límite entre el trabajo y la vida en el hogar se desdibuja para las personas que trabajan en el mismo lugar donde duermen. Puede sentir presión para estar encendido cuando debería estar apagado.

• Depresión. El trabajo desde la depresión en el hogar puede suceder cuando te sientes atrapado. Sin hitos profesionales como una nueva placa de identificación en su escritorio o una elegante oficina en la esquina, es posible que no sienta que está logrando tanto como sus compañeros.

Recomendaciones

Realizar home office por periodos prolongados y sin interacción puede llevar a caer en círculos viciosos mentales, además de que se carece de mobiliario e infraestructura para trabajar, por lo que suelen presentarse molestias e incluso problemas de salud relacionados con el trabajo de escritorio. Dolor de espalda, síndrome de túnel carpiano y problemas de cuello se encuentran entre los problemas físicos más comunes.

De acuerdo con Oxfam México, siempre es mejor prevenir por que ofrecen algunos tips:

  1. Organizar el espacio de trabajo ergonómicamente, es decir, de forma que el mobiliario y ambiente estén adaptados a las posturas y necesidades del cuerpo: buena iluminación, posturas naturales, espacios cómodos, apoyo para espalda, cuello y brazos, etcétera.
  2. Tomar descansos de 10 minutos cada 90 minutos. Levantarse, caminar y estirarse. No solo sirve para activar el cuerpo sino también para descansar la mente.
  3. Lo básico: tomar agua, comer frutas y verduras y realizar actividad física diaria durante treinta minutos.