ASÍ SON LAS FULL MOON PARTY, FIESTAS CLANDESTINAS EN TULUM SIN CUBREBOCAS EN TULUM

 

En Tulum, Quintana Roo, desde hace varias semanas se ha detectado la realización de fiestas y eventos de música electrónica que, a pesar de estar prohibidos por el COVID-19, se llevan a cabo sin restricciones.

En las invitaciones se justifican asegurando que es hora de “reconectarse con el mundo”, tras un año de confinamiento. Para asistir, se pide mantener en secreto tanto el evento como su ubicación.

 

Las fiesta de luna llena o full moon party en Tulum, prometen 12 horas de música, un cenote, una caverna, espectáculos de luces y de fuego, dj’s invitados y cientos de jóvenes asistentes, pero en una ubicación que se mantiene en secreto.

Para adquirir los boletos, debe mandarse un mensaje directo a un número celular. Como respuesta se obtiene el precio de los boletos, que rondan los $1000 pesos mexicanos. 

El punto de reunión se conoce hasta horas antes de que comience la fiesta, para la que se promete transporte especial. Para acceder al evento se entregan de forma presencial unas pulseras.

“Aquí tengo los boletos, ¿y cómo voy a distinguir las combis?, no va a haber combis de otras, van a ser combis blancas, seguramente. Es en un hostal, por eso te digo, o sea, va a estar toda la gente esperando en el hostal, el hostal tiene bar incluso se va a poder beber algo y de ahí van a ir saliendo las vans, van a salir cada media hora, de regreso igual, a partir de las 5 de la mañana o cuando se llene la primer van, van a regresar”, dijo un anónimo.

“Surgieron esta nueva modalidad de fiestas clandestinas ¿no?, donde citan a uno en supuestas ubicaciones secretas, que al final del día, la verdad es que no son tan secretas”, señaló David Ortiz, presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum.

El día del evento, la cita fue en la terraza de un hostal ubicado en la calle de Centauro Norte. Los asistentes fueron llegando en pequeños grupos.

“Todos los días se pone bien, bien, vamos, explota. Hoy más, pero no tengan tanto miedo con las mascarillas no tienen para qué ir con ellas. Porque el bicho muere a 27 grados y estamos todo el día a más grados, yo nunca llevo mascarilla, imagínate y no me ha pegado nada, me he metido a los baños con gente a hacerme raya, me he drogado con todo el mundo, no hay por qué tenerle miedo al bicho, ok, ok, puedes estar segura”, dijo uno de los asistentes.

Para ese momento, ocho camionetas con capacidad para unas 20 personas esperaban listas para partir. La fiesta comenzó desde el trayecto.

Después de 1 hora de recorrido, las vans arribaron a la ubicación de la fiesta.

Se trataba de un lugar en medio de la selva, al aire libre, en las inmediaciones de una cueva con un cenote, donde la señal de teléfono era nula. Como lo prometía la invitación, había dj y fogata. Un par de horas después se realizó un espectáculo de fuego.

Unas 300 personas sin cubreboca asistieron a bailar bajo la luna llena.

“El COVID en Tulum pues vino a exasperar y a exhibir una situación de desorden y hay que atenderlo, estas fiestas no deben de ocurrir, no es razonable tenerlos en ninguna forma en este momento”, refirió David Ortiz, presidente de la Asociación de Hoteles de Tulum.

“Algunas veces hemos podido llegar porque hay gente que hace la denuncia y se han cancelado una serie de fiestas que evidentemente no hay permisos para tales fiestas, están prohibidas las fiestas de ese tipo y no hemos dado ningún solo permiso”, concluyó Enrique Rodríguez, secretario General del Ayuntamiento de Tulum.